Colegio del Salvador

Callao 542

CABA

Palabras del Rector

Papa Francisco

"Sean hombres y mujeres con los demás y para los demás, verdaderos campeones en el servicio a los demás."

Palabras a alumnos de colegios jesuitas
2018-01-13T15:14:04-03:00
“Sean hombres y mujeres con los demás y para los demás, verdaderos campeones en el servicio a los demás.” Palabras a alumnos de colegios jesuitas

Educación de la Compañía de Jesús

Una filosofía que impregna la totalidad de la propuesta educativa.
2016-03-14T15:19:08-03:00
Una filosofía que impregna la totalidad de la propuesta educativa.

Con calidad integral

Formamos
hombres cristianos
con y para los demás.
2016-03-14T15:19:18-03:00
Formamos hombres cristianos con y para los demás.

Buenos Aires, Febrero 2020

Querida comunidad educativa:

Les doy la bienvenida al curso escolar del 2020, en el año 152 del camino educativo del Colegio del Salvador. Camino de formación integral de generaciones pasadas y presentes desde los más chicos de la sala de dos años, camada 167, futuros egresados del 2035, hasta los más grandes de Quinto año, la camada 152.

Educamos en valores cristianos desde una tradición viva en el Siglo XXI

Nos hace bien comenzar el año agradeciendo. Agradeciendo a Dios. Agradeciendo a cada una de las familias  la renovada confianza y el fuerte esfuerzo por sostener la libertad de elegir el proyecto educativo del Salvador. Agradeciendo a las nuevas familias que se incorporan. Agradeciendo a maestras, tutores, profesores y profesoras que renuevan cada año su vocación. Agradeciendo a nuestros alumnos su corazón generoso y abierto a los aprendizajes.

A todos les deseamos que sea un año valioso. El “valor” no se  cotiza material ni virtualmente, no se trata de valores  que suman millas, puntos o likes ni los que se guardan en cajas de seguridad. El valor es la vida. Lo valioso son las personas, su crecimiento y formación. Por eso educamos en valores cristianos. Y entre todos formamos comunidad educativa que se distingue por su fe y espiritualidad, integrando tradición e innovación. El título del último documento orientador para los colegios jesuitas así lo expresa: Una Tradición viva en el Siglo XXI, un ejercicio continuo de discernimiento (2019) que nos exige ojos, oídos y corazón abiertos.

Educamos en valores compartiendo una espiritualidad profunda que busca encontrar a Dios “en todas las cosas”. Es una espiritualidad que tiene la fuerza para crecer en la medida en que nuestros estudiantes crecen: de hacerse más compleja mientras se hacen más complejos y cambian sus contextos; tal espiritualidad maduradora puede acompañarlos por el resto de sus vidas. Implica aprender a reconocer y aceptar los dones y talentos únicos, las preguntas y deseos profundos: ¿Cuál es mi misión en este mundo? ¿Cómo utilizaré mi vida respondiendo  a la llamada de Dios?,  ¿Dónde me llama Dios para servir a los demás?

Educamos en el discernimiento que promueve en cada persona el camino de la interioridad, de la pausa ignaciana y del examen de conciencia para tomar decisiones y buscar y hallar la voluntad de Dios al servicio de los demás.

En proceso de renovación, innovación  y re-imaginación

Educamos en valores para discernir los desafíos y oportunidades de nuestro tiempo, continuando el proceso de renovación, innovación y re-imaginación que nuestra educación requiere en este extraordinario cambio de época que todos vivimos. Acompañados por nuestras redes educativas ignacianas se trata de poder explorar nuevos modelos y  modos creativos para ofrecer nuestra visión espiritual y experiencia educativa a nuestros estudiantes y sus familias.

En el camino de innovación y renovación iniciaremos este año un nuevo ciclo de mejora acompañados por el Sistema de Calidad de la Gestión Escolar (SCGE) animado por FLACSI (nuestra red latinoamericana de educación jesuita) como lo hicimos en el 2014. Lo realizaremos participativamente, desde una perspectiva que nos interrogue cómo  lograr  mejores aprendizajes integrales, pertinentes y efectivos con estrategias creativas, cooperativas y por proyectos que entusiasmen y  comprometan a cada uno de los alumnos y a toda nuestra comunidad.

Acompañar, aprender y compartir para en todo Amar y Servir

Continuaremos con el lema  Acompañar, aprender y compartir para en todo Amar y Servir,  re significado  por las cuatro Preferencias Apostólicas Universales de la Compañía de Jesús para el 2019-2029, proclamadas recientemente por el P. General, Arturo Sosa SJ.

Acompañando el camino a Dios a través de los Ejercicios Espirituales y el discernimiento en el marco del fortalecimiento de la dimensión espiritual religiosa de nuestra propuesta educativa.

Acompañando a los chicos, jóvenes y familias en la construcción de un futuro esperanzador, realizando entre todos una cultura del encuentro, del respeto y del cuidado que garantice un ambiente sano para que cada uno pueda desarrollar su proyecto vital. Especialmente este año, profundizando nuestro Programa de Afectividad dentro de la dimensión socio afectiva  que incluye la educación sexual integral, emocional y social frente a los  graves desafíos actuales de la violencia, el  descontrol,  las adicciones y  el desamparo.

Aprendiendo y gustando saberes y conocimientos clásicos y nuevos, los valores y actitudes necesarias de una formación integral actualizada para el Siglo XXI. Asumiendo creativamente  la era digital y las nuevas tecnologías desde la dimensión cognitiva. Aplicando  la herramienta del Mapa de Aprendizajes integrales (MAFI)  con metas concretas a lograr según los niveles y etapas evolutivas en las tres dimensiones de la formación integral.

Aprendiendo  a colaborar en el cuidado de la Casa Común en un mundo globalizado a través de una conversión ecológica y una efectiva educación ambiental.

Aprendiendo a salir de sí para reconocer, respetar  y colaborar con los demás, dentro y fuera del colegio. Aprendizajes integrales que requieren tiempo, método y esfuerzo perseverante, como así la mediación experta y cercana de maestras y profesores en clave de MAGIS.

Compartiendo especialmente con los más pobres y excluidos en una misión de reconciliación y justicia a través del corazón solidario del Salvador, expresado en tantas obras y actividades de toda nuestra comunidad.

Compartiendo  la fe en la promesa de Jesús  “Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt.28,20) desde una renovada mirada que descubra a Dios habitando en nuestras casas, en nuestras aulas, en nuestras calles, en nuestra historia.

Compartiendo palabras que incluyen y edifican a los demás, especialmente a los chicos. Palabras que  educan cuando son humildes, invitan al diálogo, desean ser completadas por otras. En cambio, las palabras que separan,  que ofenden,  alejan, se creen la última palabra y terminan siendo “malas palabras”. Las palabras que incluyen,  primero se encarnan coherentes con las actitudes y después iluminan, abren corazones. Esas son educativas. Son las que tratamos de  enseñar, aprender y compartir.

Encarnarse significa encontrar el tono y el contexto adecuado en el que cada palabra se dice coherente con el ejemplo que sostiene. Es lo que hizo Jesús, la Palabra encarnada, iluminado nuestras vidas, abriendo nuestros corazones.

Compartiendo una de las palabras más importantes para educar, la palabra “Hijo” que implica padre, madre, hermanos, familia, comunidad. Que nos evoca alegría,  ternura, aprendizajes, coraje. Hijo que como nos dice el P.  Diego Fares SJ  “no es una palabra estática, sino todo lo contrario: es la más dinámica. Conlleva todas las etapas de crecimiento por la que pasa un hijo y, si como es el caso, el Padre es el Dios siempre Mayor, implica también el desafío de crecer siempre más, desafiados por Jesús a ser “perfectos” como el Padre es perfecto, misericordiosos como el Padre es infinitamente Misericordioso. Y si vemos que una sociedad pierde el sentimiento de fraternidad y se vuelve violenta, calumniosa, insolidaria, individualista… significa que ha perdido muchas palabras, pero sobre todo ha perdido la palabra “hijo”.

Con coraje espiritual, cuidando el valor de la palabra que educa

De modo especial este año los invitamos a cuidar el valor de la palabra que educa,  que ampara, que hace crecer a nuestros hijos con el ejemplo que sostiene. La palabra que nos hace padres y madres, educadores y educadoras que acompañan, aprenden y comparten. Que saben lo que finalmente es valioso y se hacen cargo sin  miedos.  Porque lo valioso se cuida y defiende con coraje. Y para educar necesitamos coraje espiritual, coraje de corazón. El coraje de la paciencia que no se alegra por ningún mal y que ama todo bien, que se hace hábito cotidiano con la valentía de abrazar la vida y luchar por ella. Ojalá que este año que se inicia,  allí donde estemos “descorazonados”,  sea el lugar preciso a donde dirige su mirada el Señor y nos “encorazone”,  con los latidos vivos de su Sagrado Corazón, cuya imagen nos acompaña desde nuestro histórico Patio.

Finalmente, les comparto algunas novedades como les había anticipado el año pasado. El P. Emmanuel Sicre SJ está realizando la Tercera Probación, etapa final de su formación como jesuita  y por tanto estará ausente hasta agosto próximo cuando se reintegrará a la Dirección de Pastoral.  El P. Jorge Black SJ, ha sido destinado al colegio y me acompañará como Vicerrector integrándose al equipo directivo reemplazando en la primera parte del año al P. Emmanuel como Director de Pastoral. El P. Jorge es ex alumno del colegio egresado en 1988, ha sido superior de la comunidad del Colegio de la Inmaculada de Santa Fe y hasta ahora se ha desempeñado como  Delegado de Formación de la  Provincia Argentina Uruguaya de la Compañía de Jesús. Le damos una fraternal bienvenida.

Quiera Dios continuar bendiciendo el esfuerzo de nuestra comunidad del Salvador para invitar a las nuevas generaciones y sus familias  a abrir sus vidas a Dios y abrazar la educación de la persona integral, dentro de nuestra tradición humanista.

Con coraje de corazón los invitamos a continuar nuestro camino de educación jesuita,  de tradición viva y en aprendizaje, para formar personas sencillas, conscientes, competentes, compasivas y honestas. Que María Santísima, Madre del Salvador, los bendiga y acompañe

Lic. Ricardo Moscato | Rector