Perfil del Graduado

Las cualidades deseables del graduado del Colegio del Salvador, como colegio jesuita pueden resumirse en la frase “hombres y mujeres con y para los demás” y en la imagen – síntesis expresada por el P. General P. H. Kolvenbach SJ “una persona consciente competente, compasiva y comprometida”

Para describir al graduado bajo cinco categorías generales, hemos seleccionado las cualidades que parecen más deseables, no solamente para este período del umbral, sino para su vida adulta.

1- Abierto al crecimiento como persona

Al graduarse, el estudiante de un colegio jesuita, ha madurado como persona: emocional, intelectual, física, social, y religiosamente hasta un nivel que refleja responsabilidad intencional por su desarrollo. Está empezando una búsqueda para alcanzar su desarrollo pleno, buscando oportunidades para ampliar sus conocimientos, imaginación, sentimientos y conciencia moral y religiosa.

 

2- Intelectualmente competente

Al llegar el momento de graduarse, el estudiante del Salvador mostrará un dominio apropiado de las herramientas fundamentales del aprendizaje y está en camino de pulir y profundizar sus habilidades intelectuales con miras a un conocimiento más profundo y a un pensamiento propio. Ya comienza a ver la necesidad de la integridad intelectual en áreas que le preocupan, tales como la búsqueda de la verdad, de la justicia social, del diálogo entre culturas y personas, de las implicancias éticas de la globalización y de la nueva era digital, entre otras. Ha establecido las bases de una cultura del trabajo intelectual que implica dedicación, motivación y compromiso sostenido. Ha desarrollado competencias intelectuales básicas como para continuar estudios universitarios. Maneja con fluidez una lengua extranjera y el lenguaje informático. Ha internalizado hábitos de estudio sistemáticos y está preparado para asumir las competencias -es decir las capacidades complejas en acción- que la vida universitaria y profesional requieren.

 

3- Religioso

Al llegar a la etapa de graduarse, el estudiante del colegio del Salvador tendrá un conocimiento experiencial de las principales doctrinas y prácticas de la Iglesia Católica. A partir de la vivencia personal, habrá examinado también sus propios sentimientos religiosos y creencias con el objeto de elegir su orientación fundamental hacia Dios: se ha animado a un encuentro personal con Jesucristo.

 

4- Que ama

Al graduarse, el alumno del Salvador de un colegio jesuita está bien encaminado a establecer su propia identidad. También está en el umbral de ser capaz de renunciar a su interés propio o el egocentrismo en su relación con aquellos que signifiquen algo más para él. En otras palabras, está aprendiendo a tomar el riesgo de relacionarse a un nivel donde pueda abrirse y darse a conocer y al mismo tiempo aceptar el misterio de otra persona y quererla. Ha dejado atrás la niñez definitivamente, pero no ha logrado aún la confianza y la libertad de una persona madura.

 

5- Capaz de un compromiso solidario

Al graduarse, el estudiante del colegio del Salvador ya ha adquirido bastante conocimiento de las necesidades que tienen las comunidades de nuestro país, así como otras más lejanas y se está preparando para el día en que ocupará un lugar en esas comunidades como miembro competente y responsable. Reconoce dentro de sí el potencial para cometer injusticias y ha empezado a ver injusticias en algunas de las actitudes y estructuras sociales que lo rodean. Ha empezado a adquirir las destrezas y las motivaciones necesarias para vivir su compromiso con la construcción de una sociedad solidaria y su participación responsable como ciudadano.